Visión superior
Varios estudios han demostrado que el uso de un videolaringoscopio puede mejorar la visión de la glotis, incluida la revisión Cochrane «Videolaringoscopia frente a laringoscopia directa para pacientes que requieren intubación traqueal»1. En el caso de los videolaringoscopios con una pala tipo Macintosh, como el i-view™, esto puede deberse al aumento del campo de visión que proporciona la cámara situada en la pala del dispositivo y al mayor tamaño de la imagen en la pantalla.

Reducción del número de intubaciones fallidas
Existen evidencias de que la videolaringoscopia puede reducir el número de intubaciones fallidas1, incluso en los casos en los que se prevé una vía aérea difícil.

Mayor tasa de éxito en la primera inserción
Un estudio de 2014 titulado «Videolaringoscopia frente a laringoscopia directa para la intubación orotraqueal en la UCI: revisión sistemática y meta-análisis» analizó los datos de nueve estudios con un total de 2.133 participantes 2. La revisión y el meta-análisis pusieron de manifiesto que la videolaringoscopia aumenta las tasas de éxito en el primer intento en el ámbito de los cuidados intensivos.

Menores tasas de intubación esofágica
Un estudio realizado en 2015 investigó el uso del videolaringoscopio por parte de los residentes de Medicina de Urgencias en el Servicio de Urgencias de un hospital de Arizona y concluyó que«el uso del videolaringoscopio por parte de los residentes de urgencias durante un intento de intubación en el servicio se asoció con un número significativamente menor de intubaciones esofágicas en comparación con el uso del laringoscopio directo»3.

Reducción del traumatismo laríngeo o de la vía aérea
El uso de un videolaringoscopio puede reducir el traumatismo laríngeo y de la vía aérea1. Una de las razones puede ser que se requiere menos fuerza al utilizar un videolaringoscopio que un laringoscopio directo.

Mejora del rendimiento y formación del equipo
Cuando se utiliza un laringoscopio directo, solo el usuario puede ver la imagen obtenida. Esto dificulta que otros miembros del equipo comprendan la naturaleza de cualquier dificultad que surja y puedan prestar una asistencia óptima y oportuna. En tales circunstancias, la intubación es, en efecto, una «acción en solitario». Con la videolaringoscopia, el resto del equipo puede ver la pantalla, ya sea integrada en el propio dispositivo o en un monitor independiente, por lo que pueden comprender la naturaleza de cualquier dificultad que surja y proporcionar la asistencia adecuada. Así, la intubación se convierte en una «actividad en equipo». La videolaringoscopia también facilita la formación, ya que el formador puede ver en la pantalla lo que ve el alumno mientras realiza la laringoscopia, por lo que puede ofrecerle consejos y orientación según sea necesario.

Referencias
1. Lewis S.R, Butler A.R, Parker J, Cook T.M, Smith A.F. Videolaryngoscopy versus direct laryngoscopy for adult patients requiring tracheal intubation (Review). Cochrane Database of Systematic Reviews 2016. 2016; 11
2. De Jong A, Molinari N, Conseil M, Coisel Y, Pouzeratte Y, Belafia F, Jung B, Chanques G, Jaber S. Video laryngoscopy versus direct laryngoscopy for orotracheal intubation in the intensive care unit: a systematic review and meta-analysis. Intensive Care Medicine 2014; 40: 629-39
3. Sakles J.C, Javedani P.P, Chase E, Garst-Orozco J, Guillen-Rodriguez J.M, Stolz U. The use of a video laryngoscope by emergency medicine residents is associated with a reduction in esophageal intubations in the emergency departments. Academic emergency medicine: official journal of the Society for Academic Emergency Medicine 2015; 22: 700-7

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